Enséñales a comer bien

Niños aprendiendo a preparar la comida

Los hábitos alimenticios adquiridos durante la infancia marcan la diferencia entre una vida sana y el riesgo a sufrir enfermedades posteriormente. Educa a tus hijos para que den valor a unos hábitos alimenticios saludables, y los pongan en práctica.

De sobra es sabido que una alimentación adecuada, una dieta sana y practicar ejercicio, contribuyen notablemente a que el desarrollo físico y mentales sean óptimos. Es relativamente fácil que los niños practiquen ejercicio en el colegio, que jueguen con los padres, e incluso fomentar su actividad con actividades extraescolares fuera del colegio , sin embargo, los hábitos alimenticios que se adquieren durante la infancia y la adolescencia marcarán la diferencia entre una vida sana y el riesgo a sufrir enfermedades posteriormente, y aunque en el colegio se suele ayudar en esta tarea, no debes descuidarla. Educa a tus hijos y haz que valoren unos hábitos alimenticios saludables.

En primer lugar, debes tener presente que las comidas principales del día deben constar de un primer plato, un segundo y postre, y asegurarte que el conjunto de todos ellos resulte equilibrado, alternando alimentos más fuertes con otros más suaves. Los alimentos ricos en carbohidratos (pasta, cereales, pan, fruta y verduras) aportan energía, vitaminas y los minerales necesarios para la actividad diaria.  Además, es importante que el niño realice las comidas invirtiendo el tiempo necesario para ellas, y masticando bien los alimentos. Evitarás así, que sus digestiones sean pesadas.

Para conseguir que los niños disfruten de todas la comidas, puedes estimularle dejando que colabore en la cocina, enseñándole a cocinar, o incluso participando en la elaboración de la lista de la compra, eso sí, explicándole para ello los principios básicos de la alimentación. Por otra parte, si la dieta es variada, y come alimentos diferentes cada día, disfrutará más de las comidas.  El cuerpo necesita muchas vitaminas y minerales diferentes para mantenerse sano, y no existe ningún alimento que contenga todos ellos; por ello, debes saber que no existen alimentos “buenos” y “malos”, sino que se trata más bien de conseguir un equilibrio entre todos ellos.

Consumo de frutas y verduras

El consumo de frutas y verduras supone un aporte muy beneficioso en cuanto a nutrientes y vitaminas. Los niños deberían tomar aproximadamente 5 piezas diarias de este tipo de alimentos, tal y como informa el Ministerio de Sanidad y Consumo . Pueden tomarlas como postre, o durante la merienda. Les resultarán más atractivas si su presentación es divertida e ingeniosa; troceándolas puedes formar figuritas y dibujos con ellas. Además no debes olvidar, que los niños aprenden por imitación; esto es, si ellos te ven consumir frutas y verduras con naturalidad y gozando de ellas, los pequeños acabarán haciendo lo mismo.

El desayuno: un imprescindible

Los niños deben hacer al menos 4 comidas diarias, y bajo ningún concepto dejarán de lado el desayuno. Su cuerpo, y el de todos, necesita energía después de dormir, por lo que se trata de una comida esencial. Así, es importante que se tomen tiempo para realizarlo, y que no lo hagan con prisas. En cuanto al tipo de alimentos; los lácteos, cereales y frutas o zumos harán que sea una comida completa y adecuada para ellos.

Hábitos no recomendables

Es evidente que los niños adoran las chucherías, pero esto no debe convertirse en una rutina habitual para ellos, sino más bien en un premio. Asimismo, la bollería tampoco debe formar parte de su alimentación habitual, ya que contiene gran cantidad de grasas saturadas. Es importante que, durante la tarde realicen meriendas saludables, y tomen en su lugar bocadillos preparados en casa.  Y si les apetece un tentempié, una buena estrategia es que el pequeño tenga a su alcance alimentos saludables: sustituye el bote de caramelos que decora el salón por una cesta con frutas o frutos secos. Las bebidas calóricas tampoco son recomendables para los niños. Es preferible que las sustituyas por otras más saludables como pueden ser los zumos.